Domingo, 21 de Julio de 2024 

Yom Rishon, 15 Tammuz 5784
 
 
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Seor, por qu te quedas tan lejos?,

por qu te escondes en tiempos de angustia?

Con altanera, el malvado

persigue rabiosamente al humilde;

pero ha de quedar atrapado

en las trampas que l mismo ha puesto.

El malvado se jacta de sus propios deseos;

el ambicioso maldice y desprecia al Seor.

Levanta insolente la nariz, y dice:

No hay Dios. No hay quien me pida cuentas.

Eso es todo lo que piensa.

Siempre tiene xito en lo que hace.

Para l, tus juicios estn lejos,

muy lejos de su vista.

Se burla de sus enemigos,

y piensa que nadie lo har caer,

que jams tendr problemas.

Su boca est llena de maldiciones,

de mentiras y de ofensas;

sus palabras ocultan opresin y maldad.

Se pone al acecho, por las aldeas,

y a escondidas mata al inocente.

No pierde de vista al indefenso:

como si fuera un len en su cueva,

espa al pobre desde su escondite,

esperando el momento de caer sobre l,

y cuando lo atrapa, lo arrastra en su red.

Se agacha, se encoge,

y caen en sus garras los indefensos.

El malvado cree que Dios se olvida,

que se tapa la cara y que nunca ve nada.

Levntate, Seor, levanta tu brazo!

No olvides a los afligidos!

Por qu, Dios mo, han de burlarse los malos,

pensando que no habrs de pedirles cuentas?

T mismo has visto su irritante maldad;

la has visto, y les dars su merecido!

A ti se acogen los indefensos;

t eres la ayuda de los hurfanos.

Rmpeles el brazo a los malvados!

Pdeles cuentas de su maldad

hasta que no quede nada pendiente!

El Seor es el Rey eterno;

los paganos sern echados de su pas!

Seor, t escuchas la oracin de los humildes,

t los animas y los atiendes.

Haz justicia al hurfano y al oprimido:

que el hombre, hecho de tierra,

no vuelva a sembrar el terror!