Domingo, 27 de Noviembre de 2022 

Yom Rishon, 3 Kislev 5783
 
 
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30:11 Habl tambin Dios a Moiss, diciendo:
30:12 Cuando tomes el nmero de los hijos de Israel conforme a la cuenta de ellos, cada uno dar a Dios el rescate de su persona, cuando los cuentes, para que no haya en ellos mortandad cuando los hayas contado.
30:13 Esto dar todo aquel que sea contado; medio siclo,
conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte geras. La mitad de un siclo ser la ofrenda a Dios.
30:14 Todo el que sea contado, de veinte aos arriba, dar la ofrenda a Dios.
30:15 Ni el rico aumentar, ni el pobre disminuir del medio siclo, cuando dieren la ofrenda a Dios para hacer expiacin por vuestras personas.
30:16 Y tomars de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y lo dars para el servicio del tabernculo de reunin; y ser por memorial a los hijos de Israel delante de Dios, para hacer expiacin por vuestras personas.
30:17 Habl ms Dios a Moiss, diciendo:
30:18 Hars tambin una fuente de bronce,
con su base de bronce, para lavar; y la colocars entre el tabernculo de reunin y el altar, y pondrs en ella agua.
30:19 Y de ella se lavarn Aarn y sus hijos las manos y los pies.
30:20 Cuando entren en el tabernculo de reunin, se lavarn con agua, para que no mueran; y cuando se acerquen al altar para ministrar, para quemar la ofrenda encendida para Dios,
30:21 se lavarn las manos y los pies, para que no mueran. Y lo tendrn por estatuto perpetuo l y su descendencia por sus generaciones.
30:22 Habl ms Dios a Moiss, diciendo:
30:23 Tomars especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromtica la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de clamo aromtico doscientos cincuenta,
30:24 de casia quinientos, segn el siclo del santuario, y de aceite de olivas un hin.
30:25 Y hars de ello el aceite de la santa uncin; superior ungento, segn el arte del perfumador, ser el aceite de la uncin santa.
30:26 Con l ungirs el tabernculo de reunin, el arca del testimonio,
30:27 la mesa con todos sus utensilios, el candelero con todos sus utensilios, el altar del incienso,
30:28 el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente y su base.
30:29 As los consagrars, y sern cosas santsimas; todo lo que tocare en ellos, ser santificado.
30:30 Ungirs tambin a Aarn y a sus hijos, y los consagrars para que sean mis sacerdotes.
30:31 Y hablars a los hijos de Israel, diciendo: Este ser mi aceite de la santa uncin por vuestras generaciones.
30:32 Sobre carne de hombre no ser derramado, ni haris otro semejante, conforme a su composicin; santo es, y por santo lo tendris vosotros.
30:33 Cualquiera que compusiere ungento semejante, y que pusiere de l sobre extrao, ser cortado de entre su pueblo.
30:34 Dijo adems Dios a Moiss: Toma especias aromticas, estacte y ua aromtica y glbano aromtico e incienso puro; de todo en igual peso,
30:35 y hars de ello el incienso, un perfume segn el arte del perfumador, bien mezclado, puro y santo.
30:36 Y molers parte de l en polvo fino, y lo pondrs delante del testimonio en el tabernculo de reunin, donde yo me mostrar a ti. Os ser cosa santsima.
30:37 Como este incienso que hars, no os haris otro segn su composicin; te ser cosa sagrada para Dios.
30:38 Cualquiera que hiciere otro como este para olerlo, ser cortado de entre su pueblo.

Captulo 31

31:1 Habl Dios a Moiss, diciendo:
31:2 Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Jud;
31:3 y lo he llenado del Espritu de Dios, en sabidura y en inteligencia, en ciencia y en todo arte,
31:4 para inventar diseos, para trabajar en oro, en plata y en bronce,
31:5 y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor.
31:6 Y he aqu que yo he puesto con l a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabidura en el nimo de todo sabio de corazn, para que hagan todo lo que te he mandado;
31:7 el tabernculo de reunin, el arca del testimonio, el propiciatorio que est sobre ella, y todos los utensilios del tabernculo,
31:8 la mesa y sus utensilios, el candelero limpio y todos sus utensilios, el altar del incienso,
31:9 el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su base,
31:10 los vestidos del servicio, las vestiduras santas para Aarn el sacerdote, las vestiduras de sus hijos para que ejerzan el sacerdocio,
31:11 el aceite de la uncin, y el incienso aromtico para el santuario; harn conforme a todo lo que te he mandado.
31:12 Habl adems Dios a Moiss, diciendo:
31:13 T hablars a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaris mis das de reposo; porque es seal entre m y vosotros por vuestras generaciones, para que sepis que yo soy Dios que os santifico.
31:14 As que guardaris el da de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morir; porque cualquiera que hiciere obra alguna en l, aquella persona ser cortada de en medio de su pueblo.
31:15 Seis das se trabajar, mas el da sptimo es da de reposo consagrado a Dios; cualquiera que trabaje en el da de reposo, ciertamente morir.

31:16 Guardarn, pues, el da de reposo los hijos de Israel, celebrndolo por sus generaciones por pacto perpetuo.
31:17 Seal es para siempre entre m y los hijos de Israel; porque en seis das hizo Dios los cielos y la tierra, y en el sptimo da ces y repos.
31:18 Y dio a Moiss, cuando acab de hablar con l en el monte de Sina, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

Captulo 32

32:1 Viendo el pueblo que Moiss tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarn, y le dijeron: Levntate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moiss, el varn que nos sac de la tierra de Egipto, no sabemos qu le haya acontecido.
32:2 Y Aarn les dijo: Apartad los zarcillos de oro que estn en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y tradmelos.
32:3 Entonces todo el pueblo apart los zarcillos de oro que tenan en sus orejas, y los trajeron a Aarn;
32:4 y l los tom de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundicin.
Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.
32:5 Y viendo esto Aarn, edific un altar delante del becerro; y pregon Aarn, y dijo: Maana ser fiesta para Dios.
32:6 Y al da siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sent el pueblo a comer y a beber, y se levant a regocijarse.

32:7 Entonces Dios dijo a Moiss: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido.
32:8 Pronto se han apartado del camino que yo les mand; se han hecho un becerro de fundicin, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.
32:9 Dijo ms Dios a Moiss: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz.
32:10 Ahora, pues, djame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo har una nacin grande.
32:11 Entonces Moiss or en presencia de Dios su Dios, y dijo: Oh Dios, por qu se encender tu furor contra tu pueblo, que t sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?
32:12 Por qu han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sac, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vulvete del ardor de tu ira, y arrepintete de este mal contra tu pueblo.
32:13 Acurdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicar vuestra descendencia como las estrellas del cielo;
y dar a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarn por heredad para siempre.
32:14 Entonces Dios se arrepinti del mal que dijo que haba de hacer a su pueblo.
32:15 Y volvi Moiss y descendi del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas.
32:16 Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.
32:17 Cuando oy Josu el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Moiss: Alarido de pelea hay en el campamento.
32:18 Y l respondi: No es voz de alaridos de fuertes, ni voz de alaridos de dbiles; voz de cantar oigo yo.
32:19 Y aconteci que cuando l lleg al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardi la ira de Moiss, y arroj las tablas de sus manos, y las quebr al pie del monte.
32:20 Y tom el becerro que haban hecho, y lo quem en el fuego, y lo moli hasta reducirlo a polvo, que esparci sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.
32:21 Y dijo Moiss a Aarn: Qu te ha hecho este pueblo, que has trado sobre l tan gran pecado?
32:22 Y respondi Aarn: No se enoje mi seor; t conoces al pueblo, que es inclinado a mal.
32:23 Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moiss, el varn que nos sac de la tierra de Egipto, no sabemos qu le haya acontecido.
32:24 Y yo les respond: Quin tiene oro? Apartadlo. Y me lo dieron, y lo ech en el fuego, y sali este becerro.
32:25 Y viendo Moiss que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarn lo haba permitido, para vergenza entre sus enemigos,
32:26 se puso Moiss a la puerta del campamento, y dijo: Quin est por Dios? Jntese conmigo. Y se juntaron con l todos los hijos de Lev.
32:27 Y l les dijo: As ha dicho Dios, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente.
32:28 Y los hijos de Lev lo hicieron conforme al dicho de Moiss; y cayeron del pueblo en aquel da como tres mil hombres.
32:29 Entonces Moiss dijo: Hoy os habis consagrado a Dios, pues cada uno se ha consagrado en su hijo y en su hermano, para que l d bendicin hoy sobre vosotros.
32:30 Y aconteci que al da siguiente dijo Moiss al pueblo: Vosotros habis cometido un gran pecado, pero yo subir ahora a Dios; quiz le aplacar acerca de vuestro pecado.
32:31 Entonces volvi Moiss a Dios, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro,
32:32 que perdones ahora su pecado, y si no, reme ahora de tu libro que has escrito.

32:33 Y Dios respondi a Moiss: Al que pecare contra m, a ste raer yo de mi libro.
32:34 Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he aqu mi ngel ir delante de ti; pero en el da del castigo, yo castigar en ellos su pecado.
32:35 Y Dios hiri al pueblo, porque haban hecho el becerro que form Aarn.

Captulo 33

33:1 Dios dijo a Moiss: Anda, sube de aqu, t y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual jur a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia la dar;
33:2 y yo enviar delante de ti el ngel, y echar fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo
33:3 (a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subir en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.
33:4 Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavos.
33:5 Porque Dios haba dicho a Moiss: Di a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz; en un momento subir en medio de ti, y te consumir. Qutate, pues, ahora tus atavos, para que yo sepa lo que te he de hacer.
33:6 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavos desde el monte Horeb.
33:7 Y Moiss tom el tabernculo, y lo levant lejos, fuera del campamento, y lo llam el Tabernculo de Reunin. Y cualquiera que buscaba a Dios, sala al tabernculo de reunin que estaba fuera del campamento.
33:8 Y suceda que cuando sala Moiss al tabernculo, todo el pueblo se levantaba, y cada cual estaba en pie a la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moiss, hasta que l entraba en el tabernculo.
33:9 Cuando Moiss entraba en el tabernculo, la columna de nube descenda y se pona a la puerta del tabernculo, y Dios hablaba con Moiss.
33:10 Y viendo todo el pueblo la columna de nube que estaba a la puerta del tabernculo, se levantaba cada uno a la puerta de su tienda y adoraba.
33:11 Y hablaba Dios a Moiss cara a cara, como habla cualquiera a su compaero. Y l volva al campamento; pero el joven Josu hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernculo.
33:12 Y dijo Moiss a Dios: Mira, t me dices a m: Saca este pueblo; y t no me has declarado a quin enviars conmigo. Sin embargo, t dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado tambin gracia en mis ojos.
33:13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo.
33:14 Y l dijo: Mi presencia ir contigo, y te dar descanso.
33:15 Y Moiss respondi: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aqu.
33:16 Y en qu se conocer aqu que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que t andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que estn sobre la faz de la tierra?
33:17 Y Dios dijo a Moiss: Tambin har esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.
33:18 El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.
33:19 Y le respondi: Yo har pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamar el nombre de Dios delante de ti; y tendr misericordia del que tendr misericordia, y ser clemente para con el que ser clemente.

33:20 Dijo ms: No podrs ver mi rostro; porque no me ver hombre, y vivir.
33:21 Y dijo an Dios: He aqu un lugar junto a m, y t estars sobre la pea;
33:22 y cuando pase mi gloria, yo te pondr en una hendidura de la pea, y te cubrir con mi mano hasta que haya pasado.
33:23 Despus apartar mi mano, y vers mis espaldas; mas no se ver mi rostro.

Captulo 34

34:1 Y Dios dijo a Moiss: Alsate dos tablas de piedra como las primeras, y escribir sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.
34:2 Preprate, pues, para maana, y sube de maana al monte de Sina, y presntate ante m sobre la cumbre del monte.
34:3 Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte.
34:4 Y Moiss alis dos tablas de piedra como las primeras; y se levant de maana y subi al monte Sina, como le mand Dios, y llev en su mano las dos tablas de piedra.
34:5 Y Dios descendi en la nube, y estuvo all con l, proclamando el nombre de Dios.
34:6 Y pasando Dios por delante de l, proclam: Dios! Dios! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;
34:7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelin y el pecado, y que de ningn modo tendr por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generacin.

34:8 Entonces Moiss, apresurndose, baj la cabeza hacia el suelo y ador.
34:9 Y dijo: Si ahora, Seor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Seor en medio de nosotros; porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tmanos por tu heredad.
34:10 Y l contest: He aqu, yo hago pacto delante de todo tu pueblo; har maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nacin alguna, y ver todo el pueblo en medio del cual ests t, la obra de Dios; porque ser cosa tremenda la que yo har contigo.
34:11 Guarda lo que yo te mando hoy; he aqu que yo echo de delante de tu presencia al amorreo, al cananeo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo.
34:12 Gurdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti.
34:13 Derribaris sus altares, y quebraris sus estatuas, y cortaris sus imgenes de Asera.

34:14 Porque no te has de inclinar a ningn otro dios, pues Dios, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.
34:15 Por tanto, no hars alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarn en pos de sus dioses, y ofrecern sacrificios a sus dioses, y te invitarn, y comers de sus sacrificios;
34:16 o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harn fornicar tambin a tus hijos en pos de los dioses de ellas.
34:17 No te hars dioses de fundicin.
34:18 La fiesta de los panes sin levadura guardars;siete das comers pan sin levadura, segn te he mandado, en el tiempo sealado del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto.
34:19 Todo primer nacido, mo es;
y de tu ganado todo primognito de vaca o de oveja, que sea macho.
34:20 Pero redimirs con cordero el primognito del asno; y si no lo redimieres, quebrars su cerviz. Redimirs todo primognito de tus hijos;
y ninguno se presentar delante de m con las manos vacas.
34:21 Seis das trabajars, mas en el sptimo da descansars;
aun en la arada y en la siega, descansars.
34:22 Tambin celebrars la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo,
y la fiesta de la cosecha a la salida del ao.
34:23 Tres veces en el ao se presentar todo varn tuyo delante de Dios el Seor, Dios de Israel.
34:24 Porque yo arrojar a las naciones de tu presencia, y ensanchar tu territorio; y ninguno codiciar tu tierra, cuando subas para presentarte delante de Dios tu Dios tres veces en el ao.
34:25 No ofrecers cosa leudada junto con la sangre de mi sacrificio, ni se dejar hasta la maana nada del sacrificio de la fiesta de la pascua.

34:26 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra llevars a la casa de Dios tu Dios.No cocers el cabrito en la leche de su madre.
34:27 Y Dios dijo a Moiss: Escribe t estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel.
34:28 Y l estuvo all con Dios cuarenta das y cuarenta noches; no comi pan, ni bebi agua; y escribi en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.
34:29 Y aconteci que descendiendo Moiss del monte Sina con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no saba Moiss que la piel de su rostro resplandeca, despus que hubo hablado con Dios.
34:30 Y Aarn y todos los hijos de Israel miraron a Moiss, y he aqu la piel de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de acercarse a l.
34:31 Entonces Moiss los llam; y Aarn y todos los prncipes de la congregacin volvieron a l, y Moiss les habl.
34:32 Despus se acercaron todos los hijos de Israel, a los cuales mand todo lo que Dios le haba dicho en el monte Sina.
34:33 Y cuando acab Moiss de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro.
34:34 Cuando vena Moiss delante de Dios para hablar con l, se quitaba el velo hasta que sala; y saliendo, deca a los hijos de Israel lo que le era mandado.
34:35 Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moiss, vean que la piel de su rostro era resplandeciente; y volva Moiss a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios.